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Los secretos develados por Hilda Vidal

J. Ángel Téllez

#Cuba #CubaEsCultura #CNAP #ArteCubanoContemporaneo #VillaManuela

Hacen evaporarse los soles (2013) es el título de una de las pinturas que integra la exposición personal de la reconocida artista de la plástica Hilda Vidal que ocupa por estos días la capitalina galería Villa Manuela. Es uno de los que me gustaría llevarme para casa ―por su composición, equilibrio cromático y solución comunicativa―, pese al mensaje feminista que la desborda.

Lo había señalado hace casi 40 años Nancy Morejón, quien tuvo a su cargo las palabras de presentación de ¿Sospecharan cuántos secretos hay? en la tarde noche del 22 de julio y con la presencia de Miguel Barnet, presidente de la Uneac y Norma Rodríguez Derivet, presidenta del Consejo Nacional de las Artes Plásticas (CNAP), entre otros invitados. Desde su inicio el rasgo más sobresaliente de los cuadros de Hilda Vidal era “su conciencia de género, su capacidad para convertir la mirada suya de aquel momento en un barómetro que medía, de forma callada, la explosión de una sensibilidad diferenciada, por su condición de mujer”.

Pero, al menos en mi caso, no pasan de una tenue “picazón”. Cuando uno recorre la muestra, se sumerge en sus piezas, va descubriendo, de la mano de sus poemas visuales, cuántos secretos. Y descubre entonces que lo negativo está en las sombras, en las máscaras, en la doble moral… Tenga su continente el sexo o la orientación de género que tenga.

 

 

 

Este es uno, pero no el único discurso que sostienen los 23 oleos sobre lienzo, de mediano formato y fechados entre el 2013 y el 2017 que conforman la muestra. Los títulos lo evidencian: Belleza, corres un grave peligro (2017), Esas mascaras a medias ocupadas (2015) En qué idioma cae la lluvia (2016), Otoño una estación clandestina (2015), Parece esperar el Otoño (2017)...

¿Sospecharán cuántos secretos hay?, como bien resumió la poeta, resulta “un vasto trazado de sus presupuestos formales, de su depurada técnica que no es otra cosa que una natural suma poética de una vocación de estilo, siempre latente en su innovador lenguaje pictórico, que ha buscado y encuentra la esencia más lírica de los ensueños de un yo hecho a la medida de su entorno y de su historia individual, femenina”. 

Resultante de su interés por el psicoanálisis, de su pericia en escudriñar en las esencias humanas. Evidenciado en el devenir creativo de la Vidal, pero que se muestra aquí en su máximo poético. Pues como señala en el catálogo el crítico de arte Toni Piñera, nacen en un momento singular de la existencia de la artista, “en el que la experiencia, lo vivido y visto por el camino se torna dimensión humana” y “los recuerdos, introspecciones, lecturas y sueños” devienen “puntos cardinales” para captar y develar nuevos enigmas.  

 

 

 

 

Impulso meridiano, eje que aglutina, selecciona y ordena todos los recursos formales. Los “espacios y el color tienen ese sentido íntimo, no dramático”. La artista elige o trabaja con los colores para que “respondan exactamente al lugar que van a ocupar”, en dependencia de si quiere establecer contrastes o armonías. Lo geométrico cual código, es más instrumento comunicativo que de composición, no responde a la “voluntad de ser ilustrativa”, sino “plantear ante el espectador problemas internos del ser”.

Hilda Vidal (La Habana, 1941) recibió clases personales de Manuel Vidal. Es pintora, dibujante, diseñadora y grabadora, pero además ha incursionado en la escultura blanda y el papier maché. A partir de 1973, ha realizado unas 30 exposiciones personales y participado en 200 colectivas, en Cuba y en el extranjero. Obras suyas forman parte de colecciones privadas en Cuba España, Francia Italia, Alemania, Suecia, Canadá, Estados Unidos, Bélgica y Japón, entre otros países de los cuatro continentes. Es miembro de la UNEAC y de la Asociación Internacional de Artistas Plásticos.

(Tomado de Cubarte)

http://www.cubarte.cult.cu/periodico-cubarte/los-secretos-develados-por-...

Fotos: Cortesía del autor.